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Udiversidad

 

¡QUE VIVA LA UN! Ó ¿LA UN ESTÁ VIVA?

Isabel Andrea Mahecha Nieto
[email protected]
Estudiante Ing. De Sistemas
Sede Bogotá

Dentro del campus de la UN hoy hablamos del movimiento, de los claustros, de la claustro – fobia, de los artículos de prensa que solo empantanan el nombre y la comunidad universitaria; de la normatividad y de los procesos de elección de directivas…. En fin un sin número de aspectos que sin duda alguna nos afectan, como ciudadanos y como miembros de la universidad, y en el ambiente queda una inmensa cantidad  de críticas, opiniones, pero nace la pregunta: ¿cuántos de nosotros no solo reprochamos y alzamos nuestra voz de protesta sino que nos encargamos de poner un poco de esfuerzo para proteger la UN?

Es de resaltar la movilidad de la comunidad frente a los hechos violentos y también de los que afectan la calidad académica. Las muestras de unión de los diferentes estamentos dejaron mensajes importantes sobre la participación y la decisión que deben tener los diferentes cuerpos colegiados de la universidad, no solo el CSU. En las marchas y asambleas multitudinarias se siente un sentido de pertenencia único: ¡QUÉ VIVA LA UN!

Ni el sol, la lluvia, el cansancio, el frío, el hambre y la sed no logran que se apague el ímpetu de la voz de la protesta ¡VIVA LA U! ¡VIVA! ¡VIVA LA UNIVERSIDAD!

Volvemos todos, otra vez a clase, a la rutina del que hacer estudiantil y profesional. Los salones ocupados, los pasillos en silencio, avisos de claustros y carteles anunciando la elección de rector… todo en aparente calma. Algunos preguntan: ¿y ahora que va a pasar?, ¿cuándo se levantará otra vez el movimiento?, ¿claustros otra vez?

Para muchos, no todos, de los entusiastas de las asambleas y marchas de comienzos de año; las cosas se detuvieron, la voz de apagó. No obstante, la UN sigue más viva que nunca, andando y rodando.

El objetivo de reconstruir la Universidad Nacional sigue vigente. La misión de todos los que orgullosamente nos decimos ser pertenecientes a la UN; es sin duda apropiarnos de los espacios de discusión, aportar con argumentos y hechos para que la voz también se sienta en documentos serios que alimenten procesos como la autoevaluación y acreditación de los programas académicos; las propuestas de cambios a las actuales reglamentaciones; también es vital el apoyo a proyectos que promueven la excelencia académica, la investigación, el movimiento de ideas, cultura, la salud y la integración.

Ingeniemos, construyamos, diseñemos, sembremos, pensemos, cuidemos, protejamos, hablemos, visualicemos, recordemos, discutamos, humanicemos, filosofemos, experimentemos, analicemos, cantemos y movamos la Universidad Nacional.