Las Sedes de Frontera Amenazadas

Fernando Franco
Profesor asociado, sede Leticia

Marzo 15 de 2004

Carta abierta a las comunidades académicas y a las sociedades regionales de San Andrés. Amazonas y Arauca

Los antecedentes de su anterior gestión como rector de la Universidad Nacional, sus propuestas académicas y la forma antidemocrática como fue designado rector el doctor Marco Palacios, marcaron una sensible polarización ideológica y académica al interior de la comunidad universitaria.

El desconocimiento que el Consejo Superior Universitario hizo de las consultas profesoral y estudiantil, mayoritariamente favorables a la reelección del doctor Víctor Manuel Moncayo, y el estilo arrogante y autoritario del rector Palacios presagiaban cambios radicales en las relaciones de las nuevas directivas con la comunidad universitaria. Una dirección cuasiclandestina y de espaldas a profesores y estudiantes es lo que se percibe hoy como el estilo de gobierno del rector y su gabinete. Su programa de gobierno fue lanzado en octubre a través de una videoconferencia, lejos de la gente, y muchos de los estudiantes y profesores, a un año de esta administración, seguimos ansiosos por ver al rector y debatir sus iniciativas.

Algunas disposiciones nos indican el rumbo autoritario y de defensa de los intereses de los sectores más conservadores de adentro y fuera de la Universidad: como afortunadamente frustrada compra de la Clínica Santa Rosa de CAJANAL con recursos de Unisalud, poniendo en riesgo los intereses y servicios de miles de afiliados; los cambios en los mecanismos de selección de candidatos y elección de rector y decanos que convirtieron en una burla la consulta a profesores y estudiantes; la inocultable intención del rector de reconvertir la organización descentralizada de la Universidad expresada en las sedes para regresar al centralismo férreo y autoritario, desconociendo así los derechos de pobladores de las distintas regiones al acceso a la más importante universidad del país.

De manera particularmente diligente y agresiva las actuales directivas han enfilado sus esfuerzos a la liquidación de las pequeñas sedes de frontera y a su transformación en algo así como centros de investigación o escenarios de programas de postrado en asocio con otras universidades. Causa especial fastidio a las directivas: uno, el que estos organismos se llamen sedes y dos, que ofrezcan programas de pregrado.

Se argumenta que estas sedes son muy costosas para la Universidad; la relación costo beneficio en términos del número de estudiantes efectivamente reclutados es muy alto; las universidades regionales y provinciales tienen la obligación de satisfacer la demanda por los programas universitarios de pregrado; la función de la Universidad Nacional es aquella de hacer avanzar la ciencia y la tecnología al ritmo de las condiciones que hoy en día imponen la globalización y la economía mundiales. La verdad es que las sedes de frontera le cuestan a la Universidad menos del 1% de su presupuesto total y los beneficios académicos y sociales para las sociedades regionales son inconmensurables, a la vez que los beneficios políticos para la Universidad Nacional son enormes.

En el consejo comunitario encabezado por el presidente Uribe el pasado sábado 13 de marzo en San Andrés, el vicerrector general expuso los elementos más importantes de las medidas que se tomarán en torno a estas sedes y que ratifican lo expresado en esta comunicación. Una de estas iniciativas ya en curso es la de no convocar más estudiantes de San Andrés y de la Amazonia a los programas de pregrado de Ingreso por Áreas.

Teniendo en cuenta que las medidas que se vienen madurando constituyen una perspectiva inminente de liquidación de la sedes de frontera y su transformación en una suerte –otra vez- de estaciones científicas, es necesario que la comunidades universitarias de las sedes Leticia, San Andrés y Arauca tomen conciencia de las consecuencias que tendrán para las sociedades regionales y locales las medidas anunciadas por las directivas:

• Quedará liquidada la posibilidad de que los habitantes de los departamentos de Amazonas, Arauca y San Andrés y Providencia accedan a los estudios de pregrado de la Universidad Nacional en sus regiones. Estos programas pasarían a ser ofrecidos o administrados por universidades como la Tecnológica del Llano para el caso de Arauca y la Universidad de la Amazonia para el caso de de Leticia y el departamento de Amazonas.
• La función de la Universidad Nacional se concentraría en el ofrecimiento de programas de postgrado en sus sedes grandes a profesores de las universidades regionales y eventualmente a los profesionales egresados de las mismas. Serían también la base de proyectos de investigación gestados y financiados desde las estructuras centralizadas de la Universidad.
• Son variadas las versiones y rumores sobre el destino futuro de instalaciones, equipos y personal docente y administrativo de estas sedes.

Frente a estas medidas que se vienen desarrollando con el virtual desconocimiento de los sectores sociales y académicos que sufrirán sus efectos es importante destacar consecuencias como las siguientes:

• Para las comunidades estudiantiles de las fronteras colombianas se cancela la posibilidad de acceder a las carreras universitarias ofrecidas desde el año 2003 en Leticia, San Andrés y Arauca.
• Se perderá el gran esfuerzo humano, financiero, técnico y operativo para la construcción de laboratorios, dotación de salas de informática, bibliotecas y servicios de bienestar a los estudiantes. Al no contar con estudiantes regulares estos servicios desaparecerán.
• Las comunidades académicas y la sociedad en su conjunto de las regiones favorecidas por la presencia de las sedes de frontera quedarán privadas de los servicios de extensión de la Universidad, de los programas culturales y recreativos, de los eventos científicos y académicos que se realizan en las sedes de frontera y sobre todo, de la relación intensa con la ciencia, la tecnología y los avances académicos a nivel nacional e internacional que promueven las sedes de frontera.
• La Universidad Nacional se enfrentará al escarnio de las sociedades regionales y locales por la cancelación de programas de enorme interés para el mejoramiento de la calidad de vida y la equidad social en estas regiones.

Por las razones expuestas, es necesario que las comunidades académicas de Amazonas, San Andrés y Arauca expresen su rechazo a las medidas que vienen anunciando las actuales directivas de la Universidad Nacional.

Con el ánimo de lograr la más amplia información y comprensión sobre su alcance debemos exigirle a las directivas de las sedes de frontera (director, consejo directivo) y a las directivas nacionales (rector, vicerrector general, vicerrector académico, dirección de programas curriculares) que expongan, de cara a los estudiantes, profesores, padres de familias y sociedad en general, el sentido y alcance de las medidas en curso.

Es indispensable iniciar un trabajo de información, motivación y movilización de la comunidad académica en cada una de las sedes de frontera y para ello debemos convocar a asambleas conjuntas de estudiantes y profesores para analizar las situaciones planteadas y propiciar un estado permanente de alerta frente a las amenazas que se ciernen sobre los programas y la existencias misma de las sedes.

Este proceso de información, de análisis y de rechazo a las medidas que conduzcan a perjudicar el alcance social y académico de los programas de las sedes de frontera requiere formas básicas de organización para la expresión permanente de las comunidades académicas de estas regiones.


Sexta Edición - Mayo de 2004