Informe sobre Presencia Regional de la Universidad Nacional de Colombia


El carácter nacional de la Universidad hace relación a la posibilidad de tener el mayor grado de incidencia académica en todo el territorio nacional.

En esa dirección, a partir de 1939, se fortaleció la idea de aumentar la cobertura geográfica y estratégica haciendo presencia en las regiones. En 1994 se inició el proceso de creación y consolidación de nuevas sedes y se definió una Política para las Regiones de Integración Fronteriza, sustentada en la necesidad de ampliar la presencia del Estado en las fronteras, en reconocer que las regiones son unidades geográficas e históricas, en la urgencia de redefinir los modelos de desarrollo a partir del principio de sostenibilidad, en el reconocimiento de los saberes locales y la cultura regional, y en la necesidad de devolver a las comunidades el conocimiento generado de manera accesible y de hacer flexibles los esquemas académicos e investigativos.”

Como resultado de esta política, la Universidad cuenta con tres nuevas sedes, Arauca, San Andrés y Leticia, y ha concentrado recursos y esfuerzos, en los últimos años, en la construcción de las instalaciones en cada una de ellas. El reto actual consiste en fortalecer y desarrollar en estas nuevas sedes, sistemas alternativos de docencia, investigación y extensión; consolidar la vinculación de estos centros a las comunidades y administraciones regionales y locales y a las redes nacionales e internacionales del conocimiento, y renovar la convocatoria de estudiantes, investigadores y académicos alrededor de este proyecto.

Para ese efecto, la organización interna de la Universidad debe ser flexible ya que, como se ha señalado, “la estructuración de las nuevas sedes, con recursos físicos y humanos limitados, difícilmente puede hacerse a partir de Facultades que administren disciplinas, sino más bien a través de Campos que generen programas para estudiar temas”.’ La viabilidad de estos programas depende del trabajo conjunto con las sedes tradicionales de la Universidad.

Un ejemplo de este tipo de acción académica lo ofrece la sede Arauca que, con el apoyo de otras sedes, ha abierto programas. Las Sedes de Bogotá, Medellín, Manizales y Palmira también están convocadas a precisar aún más la dimensión regional de su quehacer, para satisfacer los grandes propósitos de construcción de la identidad nacional y de integración y desarrollo social.

Diversidad y Pluralidad

El carácter público de la Universidad está relacionado con cuatro aspectos que hacen parte de su esencia y a los cuales ella no puede renunciar: La Universidad es policlasista, laica, pluralista y nacional. La pluralidad y la diversidad están relacionadas, en parte, con las características de la población que accede a la Universidad.

La Universidad permite el acceso de todos los colombianos a sus aulas en condiciones de equidad, bajo criterios de calidad. Los estudiantes matriculados en la Universidad están concentrados principalmente en los estratos 2 y 3, y el conjunto de los tres primeros estratos representa el 79%.

En una primera aproximación podría decirse que los alumnos que ingresan a la Universidad constituyen una población bastante heterogénea. Existen diferencias académicas entre los admitidos que provienen de colegios de la educación pública y privada reconocidos por su calidad, y los que presentan una preparación deficiente. La desigualdad de los procesos educativos entre las grandes ciudades y la provincia, entre la ciudad y el campo, pone en condiciones de desventaja a los estudiantes que provienen de las periferias. El aprendizaje de una segunda lengua también es un factor de desigualdad Un apreciable porcentaje de alumnos de instituciones de alta calidad domina desde el ingreso una segunda lengua, situación que contrasta con el aprendizaje elemental que han realizado los egresados de sectores menos favorecidos de la población. De igual manera sucede con el aprendizaje de nociones básicas en sistemas y con el dominio de la lectura, la escritura y las matemáticas.

El evidente deterioro de la calidad de la educación básica y media, pública y privada, que se imparte a la mayoría de la población constituye, sin duda, el factor principal que atenta contra el ingreso equitativo a una educación superior con calidad. Por eso, para mantener la pluralidad y la diversidad y fomentar el acceso equitativo a sus aulas, la Universidad Nacional ha definido como prioritario apoyar irrestrictamente la universalización de la educación básica y media de calidad.
Finalmente el carácter laico y pluralista de la Universidad hace referencia a que en ella no priman intereses ideológicos, religiosos o políticos particulares, sino que tienen cabida diversas orientaciones académicas y distintas interpretaciones de la realidad. Por su carácter público la Universidad expresa intereses generales con prescindencia de divisiones sociales, étnicas, regionales o religiosas.

Discusión de los grandes problemas nacionales

Desde su origen, a la Universidad se le ha asignado un rol importante en la consolidación de la nacionalidad, en la permanente elaboración de la identidad nacional y en el reconocimiento de la conciencia histórica, política y cultural de la Nación.

Este reconocimiento implica que la Universidad debe estudiar sistemáticamente los grandes problemas del país, aportar al desarrollo científico y técnico, y defender los recursos naturales y culturales.
Por eso, la Universidad está llamada a enriquecer el debate sobre la estrategia de desarrollo que sigue el país, enriqueciéndolo con reflexiones más globales, complejas y criticas; propuestas de más largo plazo que trasciendan el campo estrictamente económico para adentrarse en problemas relacionados con la equidad, la defensa de los recursos naturales, la democracia y la paz, entre otros.

Por ello, se puede reiterar que “la Universidad no es sólo pública porque la sociedad invierta en ella y porque sea un lugar de encuentro entre personas pertenecientes a distintos estratos sociales; la Universidad Nacional se desempeña corno Universidad del Estado cuando se ocupa de los problemas que son prioritarios para la sociedad en su conjunto y no sólo piensa en producir profesionales, sino que reflexiona sobre el tipo de profesionales que a largo plazo necesita el país y se empeña en formarlos. La Universidad es Universidad del Estado cuando se interesa por lo urgente pero se concentra en lo importante, cuando le da prioridad a lo estratégico, al largo plazo, a lo público sobre lo coyuntural

Planes de sede y proyección regional desde una perspectiva nacional


Bajo el principio de planeación participativa, cada sede ha de trabajar en la construcción de sus respectivos planes de desarrollo, precisando sus potencialidades y carencias así como sus vínculos regionales.
Cada sede articulará su respectivo Plan con las directrices generales, las cuales a su vez son resultado tanto de las conclusiones del Encuentro Académico Intersedes, como de los avances y aportes hechos por cada una de las sedes. Así como la proyección regional de la Universidad no puede entenderse como un simple agregado de sedes, concebidas a partir de las demandas formuladas por las regiones, sino como una respuesta que satisfaga propósitos de construcción de identidad nacional e integración y desarrollo social, los planes de sede deben concebirse en la doble dirección de contribuir al Plan Global de la Universidad, articulándose a él y desarrollando sus propósitos específicos.


Sexta Edición - Mayo de 2004