Debates:

Reformas estatutarias, necesidad o herramienta para la implementación de una política de la rectoría

Oscar de Jesús Zapata Ocampo
Profesor Asociado
Presidente Apun-Medellin


Las propuestas de reforma estatutarias surgen en un momento en el que cabe preguntarse si ellas obedecen a una necesidad o son un instrumento para la ejecución de una política del Rector General de la Universidad, notificada desde su candidatura.

La respuesta engloba variadas visiones, que cubren desde la necesidad de hacerlo sobre la base de un balance de lo ocurrido con la reforma no acabada de realizar, como es la del Estatuto General, Acuerdo 13/1999 del C.S.U., ya que aún faltan varios desarrollos reglamentarios y artículos por ejecutar plenamente como la no terminada reforma orgánico administrativa de las sedes o la consolidación de las Unidades Básicas de Gestión Académica (UBGA),o la presencia efectiva de representantes del sector productivo, egresados y, aún de los estudiantes en los Consejos de Facultad o de Sede, para citar solo parte de la tarea inconclusa. Ni que decir del Estatuto de Personal Académico, Acuerdo 35/2002 del C.S.U., donde los inconvenientes para la aplicación de una Evaluación Académica que sirva para renovaciones de nombramiento, promociones en la Carrera Docente, otorgamiento de comisiones de estudio, ajustes con relación al Decreto Ley 1279/2002 y demás, adolece de una reglamentación que garantice el debido proceso, la efectiva consulta colegiada, y tenga en cuenta las diferentes actividades docentes, así como la definición de reglas claras que incentiven la capacitación de docentes en Maestrías y Doctorados y, no que se conviertan en atajos o barreras a veces infranqueables, las cuales están por revisarse o redefinirse. A lo anterior se agregaría el balance en detalle, social-político y su significado en la Educación Superior, de la última reforma académica llevada acabo en 1990 (acuerdo14), lo que reiteradamente se ha evitado y que debería ser el piso de una propuesta modificatoria. De lo anterior se desprendería que en lugar de Reformas Estatutarias son muchas las tareas y los balances por hacer antes de plantear su ineficiencia o inoperancia para optar por la generación de un nuevo marco normativo.

Otra visión que permite la necesidad de la reforma de estatutos, se puede establecer sobre la base de concertar nuestro modelo de universidad a las políticas contempladas por el Gobierno Nacional en su Proyecto de La Revolución Educativa en la mira de las negociaciones del ALCA o del TLC, ya que lo que se tiene riñe con los requerimientos de negociación y, obtener una versión confiable de la institución requerida en la U.N., que facilitaría ampliamente su réplica en el resto del Sistema Universitario Estatal.

Para algunos la necesidad de reforma estatutaria se enmarca en la inaplazable vinculación al mundo de la globalización e inmersión en el escenario de la educación virtual, lo cual conlleva la definición de normas altamente flexibles, prácticas y donde los espacios físicos y el modo como actualmente se desarrolla la academia empiezan a sobrar.

Para la Dirección de la Universidad la reforma estatutaria se fundamenta en la necesidad de: “… asumir una política de innovación institucional de largo alcance que le permita acreditar la posición de vanguardia en la educación superior colombiana que debe identificar a la Universidad Nacional de Colombia y consolidar su marco de actuación para los próximos dos decenios…” 1; “… dar un paso resuelto a la investigación avanzada sin abandonar los elementos positivos, pertinentes y vigentes de la universidad profesional”2 . “…Busca definir con claridad, de una parte, el perfil de los docentes dedicados a la investigación cuyo compromiso con la Universidad se debe reflejar en los sectores público y privado, productivo y en general con la sociedad; por otra parte, los profesores cuya labor se desarrolla activamente en el campo profesional y su experiencia debe introducirse en la formación de los estudiantes de la Universidad” . ”… Comprende el diseño y puesta en marcha de un modelo de relevo docente que garantice el equilibrio permanente entre investigación y docencia….” 4.

Éstos hacen parte de los argumentos con los que se pretende que dicha reforma esté finiquitada en el primer semestre de 2005, como consta en la propuesta de Plan Global de Desarrollo 2004 – 2006 presentada por el Rector General.

Pero, independientemente de que el escenario de reforma Estatutaria sea la necesidad o el utilizarse como herramienta, preocupa que para su definición sea tan breve el tiempo en el que se debe llevar acabo este proceso y, no se tenga en cuenta de la experiencia anterior que termino con la expedición de los Estatutos actuales; marco normativo producto de más de ocho años y de contar con varias rondas de discusión de los organismos colegiados de diferentes niveles y el aporte reflexivo de miembros de la comunidad académica y comisiones accidentales del Consejo Académico y del Consejo Superior, que trataron de recoger de forma ampliamente participativa lo pretendido de reformar. Y hoy, en contraste, se crea que en un lapso de solo unos meses se discuta y acepte una propuesta que toca, pone en entredicho y hasta pretende eliminar aspectos normativos que en si mismos generan amplias discusiones y posiciones antagónicas difícilmente conciliables, solo dirimibles bajo el peso de quienes finalmente tomen decisiones en el Consejo Superior.

Entendiendo que estas líneas son solo un breve aporte en el comienzo del debate sobre la propuesta de reformas estatutarias, urge la definición de una agenda clara de discusión, con garantía de que se va a tener en cuenta los consensos y aportes críticos que emerjan y, no que simplemente se escuchen opiniones pero al final se determine como imposición, lo que de entrada se plantea como no sustentado suficientemente. Estamos, entonces ante una coyuntura crítica en la Universidad Pública, y altamente sensible para el futuro de la educación superior en nuestro país.


1,2,3,4 Plan Global de Desarrollo. U.N. 2004-2006. Versión Preliminar. 4 de mayo 2004.


Septima Edición - Junio de 2004