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Francis Crick: Muere un brillante investigador

Por Carlos Cortés Amador
Profesor Universidad Nacional
Sede Bogotá

LA NOTICIA. Francis Crick, co-descubridor de la estructura de doble hélice del ADN, murió a la edad de 88 años, el pasado miércoles 27 de julio, anunció su familia; murió en un hospital en San Diego tras una larga lucha contra el cáncer de colon.

Hijo del propietario de una fábrica de zapatos, estudió física y biología, pero sus esfuerzos fueron interrumpidos por el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Crick trabajó como científico en el Almirantazgo Británico, ayudando a diseñar minas magnéticas y acústicas.

"Aún desconozco mucho sobre casi todo, así que podría entusiasmarme por cualquier cosa," dijo el científico en 1997 en una conferencia en la Universidad Rutgers, en Nueva Jersey.

"Usé lo que he denominado ´Test de Charlas´ para decidir lo que quería hacer" en la vida, añadió.

"El test de charlas consiste simplemente en que lo que te interesa realmente es aquello de lo que te gusta hablar. He hallado que mis dos principales intereses, sobre los que hablaba más, eran lo que hoy se llama biología molecular -a lo que me referí como una línea fronteriza entre la existencia y la inexistencia- y el funcionamiento del cerebro," añadió el investigador.

La carrera de Sir Francis Harry Compton Crick dio un giro crucial en 1951 cuando trabó amistad con James Watson que por entonces hacía su posdoctorado en genética. Los dos científicos, amigos de la juventud y colegas al mismo tiempo han estado vinculados desde ese año.

"Siempre recordaré a Francis por su inteligencia extraordinariamente centrada y por los muchos modos en que me mostró su bondad y me ayudó a desarrollar confianza en mí mismo," dijo Watson en un comunicado desde su oficina en el Laboratorio Cold Spring Harbor, en Nueva York.

El brillante científico había nacido en Northampton, Inglaterrra el 8 de junio de 1916, pero vivió gran parte de su vida en La Jolla, California, donde fue un distinguido profesor de investigaciones y ex presidente del Instituto Salk. Su actual presidente y director ejecutivo dijo: "Francis Crick será recordado como uno de los científicos más brillantes e influyentes de todos los tiempos".

EL TRABAJO CIENTÍFICO. Antes de 1953 se creía que el ADN estaba compuesto por proteínas, pero Crick y Watson comenzaron a estudiar el compuesto hasta proponer la estructura torcida al estilo de una escalera, a la que llamaron la doble hélice del ADN, con sus nucleótidos emparejados, conocidos por las iniciales A, C, T y G. La prestigiosa revista Nature conmovió al mundo científico con la publicación de tres artículos el 25 de abril de 1953, uno de ellos llamado “La estructura de la molécula del ADN, soporte del patrimonio genético de los seres humanos“, en el que se explicaba la vida mediante la hipótesis de la doble hélice.

"Queremos indicar una estructura para la sal del ácido desoxirribonucleico (ADN). Esta estructura tiene nuevas características que son de considerable interés biológico," se lee en la introducción de su primer trabajo, publicado en la revista científica Nature.

Sus autores Francis Crick y Jim Watson recibirían el premio Nobel de Medicina en 1962, junto al biofísico neozelandés Maurice Wilkins, quien mostró por cristalografía con rayos X que el ADN está compuesto con estructuras en espiral que se repiten - el tercer artículo no recibió este reconocimiento, una de sus coautores, Rosalind Franklin había fallecido a la edad de 37 años en 1958 - Inmediatamente después de recibir el Nobel, Francis Crick se dedicó a descifrar el código genético que fue dilucidado en 1966.

En el 50 aniversario del descubrimiento de la doble hélice publicó en Nature neuroscience un artículo con Christof Koch sobre la formación de la conciencia, luego de años de estudios con pacientes que sufrían lesiones cerebrales, pruebas con animales e investigaciones. Algunos de los datos de mayor valor provienen de estudios realizados con pacientes epilépticos, en cuyo cerebro se colocaron diminutas sondas para evaluar sus ataques. psicológicas. Acerca de estas investigaciones dos grandes corrientes estructuran las investigaciones sobre la conciencia. Las aproximaciones al concepto de conciencia van desde la metafísica a la neurobiología, pasando por la física teórica. El estudio de la conciencia se aborda por un lado como fenómeno trascendente o metafísico, y por otro como estado de vigilia en el que se desarrollan los diferentes procesos de la conciencia, particularmente la percepción, la visión y la atención. En apretada síntesis sobre estas investigaciones proceden, de un lado, de la neurobiología y la sicología cognitiva; de otro, las que postulan que la conciencia es una propiedad de la materia a nivel cuántico.

Según los investigadores “por primera vez disponemos de un esquema coherente sobre las correlaciones neuronales de la conciencia en términos filosóficos, psicológicos y neuronales.... la conciencia en sí podría ser la expresión de un reducido número de neuronas, en particular de las que se proyectan desde la parte posterior del córtex hasta el córtex frontal“.

Las aproximaciones a la noción, funcionamiento y mecanismos de la conciencia, aparte de su interés filosófico y neurobiológico, tienen el atractivo de perfilar investigaciones en otro terreno no menos importante, como el de la inteligencia artificial, que la informática intenta replicar las funciones superiores del psiquismo humano desde 1955.

Un ejemplo de estas aplicaciones está en el Instituto Riken de Japón que es paradigmático en los proyectos de réplica del cerebro humano para comprenderlo, protegerlo y recrearlo artificialmente, con todas sus facultades superiores, incluidas la conciencia, el pensamiento, la memoria y la intuición.

Crick también escribió libros, entre ellos "Las moléculas y los hombres," en 1966, "La vida en sí misma," en 1981, "La hipótesis asombrosa, la búsqueda científica del alma," en 1994
(http://www.tendencias21.net/index.php3?action=page&id_art=22304)

APORTES DE GENÉTICA EN EL FUTURO. Las investigaciones sobre el genoma humano de finales del siglo pasado y principios del actual han dado como resultado que, a pesar de haberse secuenciado el 99.9% del mapa, aún queda mucho por aprender. Como se sabe hubo un gran silencio luego del descubrimiento de la estructura del ADN, probablemente debido a la falta de un desarrollo tecnológico paralelo al progreso de la ciencia básica. Sólo en los años 70 se estableció el método de secuenciación manual, muy lento y limitado. Pero hoy en día las técnicas de automatización y amplificación por reacción en cadena permiten estudios muy completos, exactos y oportunos.

La actual es la época de la genética y la patología molecular que están influyendo en la práctica clínica, mediante el reconocimiento de mutaciones genéticas y alteraciones de patrones de expresión de los productos codificados por los genes , es decir, las proteínas. De este modo se han logrado diagnósticos más precisos y diseño de tratamientos adaptados a cada paciente, puesto que se ha logrado una mejor clasificación de las enfermedades humanas. Los beneficios han sido visibles en áreas médicas concretas, como las enfermedades infecciosas y el cáncer. También se están abriendo fronteras en la identificación de nuevas terapias génicas, todavía en sus inicios.

¿Qué se puede esperar de esta nueva disciplina en los próximos 50 años? Este ejercicio es muy difícil al “que no se le deben añadir falsas esperanzas”, según ha dicho el investigador Carlos Cordón-Cardó, director del Departamento de Patología Molecular del Memorial Sloan-Kettering Cancer Center de Nueva York

“Florecerán las ciencias médicas centradas en el diagnóstico precoz mediante tests de cribado (screening). La aplicación de técnicas a escala global para identificar y clasificar los procesos patológicos, basadas en el uso de microchips, producirá un cambio más radical, si cabe, en la gestión clínica...... A la simplicidad anatómica se añadirá la complejidad biológica. Al diagnóstico, información de carácter predictivo que permitirá escoger el plan médico más apropiado para cada paciente. Igualmente, se integrarán modalidades diagnósticas basadas en métodos no invasivos, como la radiología funcional (muy usada ya en enfermedades cardiacas y en fase inicial en otros campos, como en el del cáncer)”.

Según el científico durante los siguientes años se asistirá a la recolección y análisis de la información obtenida, pero a partir del 2015 o 2020 se comenzarán a ver los resultados mediante la aplicación de la farmacogenómica, con lo que se avanzará en los tratamientos contra microorganismos causantes de muchas enfermedades.

“...Podremos... hablar de una conquista global de las infecciones bacterianas, esperamos poder decir lo mismo en el futuro respecto al tratamiento de la diabetes, de las afecciones cardiacas, del cáncer e, incluso, de las enfermedades autoinmunes y degenerativas“ Dice el Dr. Cordón- Cardó y añade: son y serán en el futuro muchas las “aplicaciones e implicaciones médicas y forenses, legales y éticas“.


Número Ocho- Agosto de 2004